Consumir pescado es muy importante, ya que aporta una gran cantidad de vitaminas y nutrientes y muy pocas calorías.

 

Pero para hacerlo correctamente, es preciso tener claro que a la hora de conservar el pescado hay que seguir una norma básica: No romper la cadena de frío en todo el proceso de conservación. Y es que esta norma básica es muy importante en todo tipo de alimentos, pero mucho más cuando hablamos de productos frescos, como el pescado o la carne.

 

Cómo conservar el pescado en el frigorífico

 

Hay que tener en cuenta que una vez que compramos el pescado, podemos mantenerlo en el frigorífico un máximo de dos días, para que éste mantenga todas sus propiedades y sabor.

 

Igualmente, no hay que olvidar que es mucho mejor mantener la nevera en un nivel óptimo de refrigeración. El nivel recomendado es 4 grados, pero en caso de tener la nevera muy llena, o que normalmente abramos mucho la puerta  porque le damos mucho uso, es mejor bajarlo a dos grados.

 

Siguiendo con la conservación del pescado, un aspecto muy valorado por los consumidores es que éste normalmente lo compramos ya limpio. Las pescaderías cada vez ofrecen un mayor servicio en este aspecto, ya que los consumidores prefieren llevarlo listo para cocinar, debido bien a la falta de tiempo bien a la comodidad a la hora de prepararlo.

 

A pesar de ello, en caso de que lo hayamos adquirido sin limpiar, es fundamental que antes de guardarlo en la nevera no olvidemos lavarlo bien, limpiarlo y desechar todas las vísceras.

 

 

Evita la bolsa de plástico, el aluminio y las fiambreras

 

Algo fundamental es que hay que evitar guardarlo en el mismo papel en el que se nos ha entregado, o dentro de una bolsa de plástico. Tampoco son recomendables el papel de aluminio o fiambreras de plástico.

 

Lo ideal es utilizar un plato, en el que colocaremos el pescado y lo taparemos con un trapo un poco húmedo. Asimismo, es recomendable que lo coloquemos en la balda del frigorífico donde la temperatura es más baja. De este modo, podemos conservarlo hasta un par de días, manteniendo sus propiedades.

 

Qué hacer si has comprador más cantidad

 

Ahora bien, a veces vemos un pescado que nos gusta y lo vemos bien de precio y decidimos comprar más cantidad de la que vamos a consumir, porque pensamos congelarlo. En este caso, el proceso es diferente.

Si se da dicha circunstancia, lo apropiado es comprar bandejas para congelar y tapar con papel transparente. Además, en este caso es incluso mejor proceder a limpiarlo una vez descongelado.

Posteriormente, para descongelarlo es mejor hacerlo dejando la pieza directamente en la nevera. De esta forma, el proceso se lleva a cabo poco a poco. Así se conserva más tanto el sabor como los nutrientes y vitaminas.

 

Mantener el orden es muy aconsejable

 

Finalmente, consideramos importante apuntar que lo más aconsejable es congelar el pescado por piezas, indicando con la ayuda de alguna etiqueta qué pescado es, la cantidad que hay y cuándo se procedió a congelar. Esta simple acción facilita mucho el trabajo y ayuda a mantener el orden. Son pequeños detalles que posteriormente nos ahorran mucho tiempo.